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El sistema de módulos es un régimen en el que los autónomos no tributan de acuerdo a los beneficios obtenidos de su actividad, sino conforme a una cuota establecida por Hacienda. La selección de estas cuotas se lleva a cabo en función de una serie de parámetros objetivos, que dependen de la actividad que se trate.

Como consecuencia de la Reforma Fiscal de 2015, son menos las empresas y autónomos que tributan bajo este régimen. Ello se debe a que se han tomado dos medidas. En primer lugar, se han reducido los límites establecidos para poder acogerse a este régimen, según confirman desde Sage, en un documento que ha publicado la compañía con los cambios en este ámbito.

Así, en 2016 se reducirá el volumen de ingresos a 250.000 euros, una cifra notablemente inferior a los 450.000 euros que se fijaban anteriormente. Del mismo modo, no podrán pertenecer a este régimen los autónomos que emitan facturas a empresas y profesionales que hayan tenido rendimientos superiores a los 225.000 euros anuales en el año anterior.

Del mismo modo, se ha limitado el volumen de compras de estas organizaciones, a 250.000 euros, 50.000 euros menos. En paralelo, se han excluido en el régimen de módulos las actividades relacionadas con el sector de la industria. Entre estas se incluyen la industria agroalimentaria, artesanía, madera y construcción.

Efectos del cambio

Las modificaciones establecidas el pasado año suponen un cambio positivo para los autónomos que han quedado excluidos del régimen, ya que desde ahora comienzan a pagar en función de sus ingresos. Así, los autónomos que queden excluidos deben comenzar a llevar un libro de registro y prestar una mayor atención a sus facturas.

Ambas gestiones pueden solucionarse echando mano de un programa de facturación adecuado. Este ha de exportar todos los documentos a presentar a Hacienda, de forma automática y desde las facturas del autónomo.

 

Fuente: www.cincodias.com